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Un hombre en proceso de evolución, artista, poeta y loco.

sábado, 2 de febrero de 2008

Como me enamoré Capítulo VI

Las comparaciones...

He subtitulado este post como Las comparaciones porque hoy en este día deseo contarles a mis improbables lectores algo de lo que alguna vez Stephany inconscientemente hizo, o quizás no tan inconscientemente. Compararme. ¿Con quién? evidentemente con X.

En todo este tiempo de mi diaria convivencia con Stephany hubo un buen número de momentos en los que me hizo pensar que su interés por mi estaba derivando en algo distinto de una amistad... precisamente a través de las comparaciones que hacia ella de mi persona y X.

En diferentes momentos mi deseo de halagarla me hacía brindarle uno que otro comentario respecto a su persona o tener algún detalle galante, ella casi invariablemente hacía referencia a X evidenciando que el no tenía ese tipo de atenciones con ella.

Recuerdo una vez que por circunstancias del trabajo pude tener muy de cerca sus pies, que tanto me gustan, me atreví a decirle que me gustaría comérmelos pues eran muy bonitos ella agradeció mi gesto con un sonrojo y una sonrisa e inmediatamente agregó un comentario por demás sorprendente: "a X le dan asco..."

¡Vaya cosa más absurda! Asco??? unos pies tan hermosos que dan ganas de acariciarlos, besarlos y adorarlos claro junto con el resto de su cuerpo.... como era posible...!!!!

Que clase de estúpido es el tal X... ni que fueran unos pies como los suyos...

En fin ese es sólo un ejemplo de esos momentos en los que surgieron esas cosas: Las comparaciones. Casi, casi por cada detalle halagador que yo tenía con ella surgía un comentario en contra de X.

Todo esto me hacía suponer que yo iba ganando puntos y lo que X representaba era cada vez más una serie de detalles malos en su forma de tratarla...

Pero la realidad me ha dicho a veces otra cosa, a pesar de todo eso, ella sigue en esa relación, y yo sigo atrapado en el deseo de tenerla, no sólo para acostarme con ella, quisiera llenar no sólo su lujuria, su carnalidad sino también su mente y su alma...

A veces he pensado que es mi alma gemela, siento tanta cercanía de sus emociones con las mías y la veo no sólo con deseo sino con una mezcla de ternura y sentimiento que me niego a abandonar le esperanza de poder llegar a tenerla como mi esposa...

He visto brillar sus ojitos muchas veces con el deseo de tantos sueños románticos que se que su corazón no puede ser tan insensible y frívolo como a veces parece querer aparentar.

En este momento no se si siento ganas de llorar, de gritar de impotencia de rabia porque mi mente está centrada en ella y se que eso no es bueno debo ser fuerte y ver las cosas con positivismo de alguna forma se que si quiero tenerla entre mis brazos debo representar para ella el sentido de un hombre con carácter...firme y decidido.

Un hombre que pueda amarla, protegerla sin que eso signifique que la limite o que la controle como el tal X yo no la quiero atada la quiero compartiendo...

Tengo que ser mejor en aras de mis sueños con ella o sin ella... Por ahora se que la amo.

2 comentarios:

Fen!kz dijo...

Saludos.

Mi estimado y queridisimo autor; he seguido con interes su experiencia; y aunque pareciera de risa, o una mala broma de la vida (según desde donde se vea), pareciera que estoy leyendo mi experiencia con una mujer que así como Stephany es menor que usted, ella es menor que yo.
Bien, cada uno de nosotros tiene una historia que escribir en base a nuestras experiencias, y de la forma en como terminen (o inician)depende de nuestras desiciones.
Así que, amigo, adelante con su historia que finalmente nos traerá una enseñanza a cada uno de nosotros.
Mientras tanto...espero la siguiente entrega.
P.D. Recuerde que... "el final es donde partí".

The Seventh Knigth dijo...

Vaya!!! estoy sorprendido tanto que por el momento no se me ocurre mas que decir gracias...